domingo, 28 de febrero de 2010

Capítulo veinte

- Un momento.- Eli dejó de reír.-¿Qué hora es?.
Busqué el movil y miré la hora.
-Son las...diez y cuarto.
-¡Oh!, no, tenemos que darnos prisa, nos esperan.
-¿Quién nos...?.- Eli se giró y me tapó la boca.
-Cierra el pico y sigueme.
Agarré todas las bolsas y corrí detrás de Eli que también iba cargada de bolsas.
                                                     
                                    ***

Me quedé parada delante del  Mcdonalds y Eli entró sin darse cuenta de que yo no la seguía.A los cinco segundos salió confundida y extresada.
-¿Por qué te quedas ahí parada?
-Voy.-Pasé delante de ella.
-¿Qué hacemos aquí?.-Pregunté pero como solía hacer, ignoró mi pregunta.
-Por ahí, vamos, muevete.-Subimos las escaleras y...todo estaba lleno de gente, gente que yo conocóa y que se habían quedado mirandonos. Eli se colocó a mi lado.
Algunos nos miraban sorpendidos, otros entrcerraban los ojos para ver si eramos nosotras y ellas simplemente nos miraban de arriba abajo.¡Madre mia!, tampoco habíamos cambiado tanto, aunque con estos tacones era casi igual de alta que Alex y mira que me sacaba una cabeza... o dos, quién sabe.
Eli agitó las manos para hacerlos salir de su encantamiento y dijo flojito:
-¡Sorpresa!.- Luego se escuchó: " SORPRESA", todos a la vez como deberia de haber sido al principio.
Yo miré a mi alrededor distraída  y vi una pancarta que decía:
"Alex, Vicky, adios o mejor dicho hasta pronto, os echaremos de menos"
Busqué a Alex entre todas la personas y lo encontré, me miraba fijamente, esta vez no quitó la vista como solía hacer cuando lo pillaba mirandome si no que me miró aún con más fuerza, a los ojos.
Toqué el hombro de Eli con la mano, pero esta no me hacía caso. Estaba hablando con Estafanía la de arte dramático mientras que yo le intentaba aguantar la mirada a Alex. ¿Por qué no dejaba de mirarme ya?, yo no podría aguantar durante mucho tiempo, me intimidaba. Encendieron la música y Alex y yo seguimos mirandonos, era una especie de a ver quién puede más, lo podía ver en sus ojos.
Le pegué un pellizco a Eli y por fin me hizo caso.
Ganó él, le quité la mirada a Alex y dejó entrever una sonrisa de saisfación,¡será capullo!
-¡Ay!, ¿y a ti que te pica?
-¿Por qué está Alex aquí?
-¿Qué?.-Preguntó Eli. Con la música no se podía oír nada.
-Qué, ¿porque. está. Alex. aquí?
-Pues Vicky porque también es su fiesta, al fin y al cabo tiene derecho ¿no?
-Pues no.- Me crucé de brazos y Eli levantó la cejas.
-¿Puedes dejar de ir contra el mundo y pasartelo bien?, es tu noche, lucete, no seas paranoica, no pienses en él y punto.
Le puse mala cara y ella se dio la vuelta para seguir hablando con Estefanía. Yo me acerqué a la gente para saludar.
Todo esto era espectacular, aunque algo patetico, todos vestiamos con nuestras mejores galas, los chicos llevaban traje y corbata y la chicas...¡ iban bastante aregladas con vestidos chulisimos de tiendas de la zona!, igual que nosotras que parecíamos salir del estreno de alguna peli. Esto era un Macdonalds no un restaurante caro. Reí para mí. Me gustaba esta fiesta.
Habían alquilado la parte de arriba. Todo el mundo sabía que el Macdonalds era mi perdición, habían escogido bien al organizar todo esto.
Sirvieron miles de hamburgesas, coca colas, helados...todo lo que se podía comer en un Macdonalds, y después de comer todo el mundo baila o se tiraban por el tobogán como niños pequeños, recordando viejos tiempos.

-¡Ostia!.-Recordé que mamá le haía dicho a Eli que estubieramos en casa a la diez. Me encerré en el baño y marqué el número de mamá que el era el único que me sabía de memoria.
-¿Si?
-Mamá, soy yo, que se me ha olvidado llamarte, yo no lo sabía pero cuando he entrado estaban todos y gritaron sorpresa y entonces...
-Vicky, Vicky, Vicky, para el carro, lo sé todo, ¿por qué si no te iba a dar la tarjeta de crédito? Eli me lo contó, cálmate.
-¡Uf!, menos mal, creía que me estarías buscando.
- No.Tú pasatelo bien y disfrutad de la fiesta, adiós.
-¿Cómo que disfrutad de la fiesta?.¿Por quién lo dices?
-Por todos, Victoria, por todos...aunque era por Alex pero cualquiera te dice algo, me hariaís muy feliz si algún día lograrais llevaros bien, anda adiós, "pasatelo bien".-dijo lo último con cierto rintintín y yo sonreí.
-Adiós, mamá. Un beso.
Colgué y abrí el grifo para lavarme las manos que las tenía pegajosas, me miré en el espejo grande que había y una vez más me sorprendí a mi misma.

Capítulo diecinueve

Comencé por abajo. Llevaba unos zapatos altísimos, el tacón era de aguja y la punta redonda. Eran negros, enteros cubiertos de lentejuelas, impresionantes.
Su vestido era más que increible, la parte del pecho era negra y pegada, lo demás con volantes de dibujos morados, negros, azul electrico...
Eli dio una vuelta sobre sí misma sonriente, radiante de alegría y mis ojos se detubieron en su pelo, suelto, divertido, al compás del aire de su sonrisa.  Aunque lo veía todos los días ahora parecía más bonito, con brillo, completamente liso y con su suave y achispado color rubio albino.¡Pues el mismo de siempre!, ese que te invitaba a mirarla dos, tres, cuatro, diez veces; El mismo que le caía hasta la mitad de la espalda.
Le habían peinado la raya hacia el lado derecho y lo otro se lo habian recogido hacia atrás.
Luego me detube en su cara; se había maquillado super bien, parecía otra. Tenía el cutis perfecto, parecía de porcelana, y los mofletes los tenía levemente ruborizados...¡geniales!, sus ojos ya eran estupendos a través del cristal de las gafas pero es que ahora entre el maquillaje y el color azul celeste,¡eran aún mejor!
Yo no conocía a esta Eli. Físicamente no era la misma.
-¿Y bien?.-Levantó una mano y la otra la colocó en su cintura como cuando una modelo posa para una fotografía.
-Estás...estás...¡más que fantástica!.¿Te has puesto lentillas?
-Si,¿a que no se nota?.- Se acercó a mí y abrió los ojos de par en par. Era la primera vez que la veía sin gafas. Aunque no le quedaban mal, estaba mucho mejor sin ellas.
Nos giramos para vernos en el espejo y dijimos a la vez.
-¡¿Preparadas para romper corazones?!.- Ambas nos giñamos el ojo y rompimos a reír, divertidas, confidentes, jovenes ingenuas, nuevas, novatas en casi todo lo que nos podamos encontrar ante nosotras, espectantes ante nuestro destino, alegres, distraidas, escoltando secretos, y ante todo, las dos sin saber que en nuestro camino ya está escrito que no saldremos ilesas, nadie nos ha dicho aún que no caeremos, pero si que nos han repetido desde pequeñas que si lo hacemos somos lo suficiente fuertes como para volver a levantarnos. Arrastrar con una vida en la que todo no es bonito, pero en nuestro caso, aunque ni siquiera nos podemos hacer ua idea habrá demasiadas victorias, conquistas, dominos y sobre todo eso resalta la palabra: "Triunfo", el triunfo de alguien que no busca nada, simplemente desea vivir para ella, sus amigos, su familia, sin querer ser especial acabando en el podium más alto de la fama.

viernes, 19 de febrero de 2010

Capítulo dieciocho.

El camarero vino pronto con las bebidas y no tardamos mucho en tomarnoslas. Cuando acabamos seguí a Eli hasta...
-¿La peluquería?
-Si, ¿a que es genial?
Nos habíamos comprado un vestido cada una(lo suficientemente elegante como para acudir a la alfombra roja con ellos), un par de tacones altísimos, maquillaje nuevo, ¿y ahora la peluquería?, esto era un poco raro.
-Si; pero..¿a qué viene todo esto?
-¿Qué hora es?.-Preguntó ignorando mi pregunta.
-Las nueve en punto.
-Perfecto; Nos queda una hora, hay que darse prisa.- Me cogió del brazo y tiró de mí. Entramos en la peluquería.
-¿Nos pueden coger?.- Preguntó Eli con decisión , sin ponerse roja, con picardía, como debía de ser.
La peluquera miró hacia atrás para ver la gente que tenía, luego miró a Eli y se quedó dubitativa.
-¿Solo para peinar?.- Preguntó con simpatía.
-Exacto.- Eli le regaló la más dulce de sus sonrisas.
-Venga, os heremos un hueco.- La chica sonrió divertida.
-¡Chachi!.- Exclamó Eli.
Nos sentaron una al lado de la otra y  llegó el momento de comenzar el interrogatorio.
-¿Eli?
-Dime.-Giró la cabeza para verme.
-¿Para qué nos queda una hora?
-Pues porque tu madre me dijo que estubieramos a las diez en tu casa.
-Ah.-dije confundida.-¿Cuando fue eso?
-Cuandooooo, tu madreee, me abrioooo, ¡la puerta!.- Respondió desesperada.-¿Vas a dejar de hacer preguntas tontas?
-Vale, tranquila, no te sulfures.
-Pues ya está, cuando yo te diga algo, no preguntes, ¿entendido?
-Entendidoooooo.- Me costó decirlo pero al final lo conseguí con desgana.

Nos lavaron el pelo, nos pasaron a otros asientos, nos peinaron, y...¡et voilá!
Pagué con la tarjeta y salimos de la peluquería. 
Miré a Eli.
-Estas guapísima, Eli.
-Shssss, tú también, vamos, ahora si que es de verdad, queda lo mejor.
Fuimos a los servicios del centro comercial y Eli me obligó a ponerme lo que habíamos comprado. Me empujó para que me metiera en el aseo y me dejó las bolsas en el W.C.
Me cambié de ropa y salí.
Eli estaba esperando y me daba la espalda. Me aclaré la garganta para llamar su atención y se dio la vuelta. Al verla de pies a cabeza con esa ropa y ese peinado me quedé alucinada. Al perecer ella también también se había sorprendida al verme a mí. Parecíamos dos niñas pequeñas a las que les habían comprado los vestidos de sus princesas favoritas y se los habían cambiado. Yo envidiaba se vestido y ella el mío.
-Estás espectacular.- Susurró boquiabierta.
Yo la miré; me no me salían las palabras. Necesitaba describirla mentalmente para encontrar un adjetivo adecuado.

jueves, 18 de febrero de 2010

Capítulo diecisiete

Cogí deprisa unos vaqueros, una chaqueta adidas, una camiseta básica y mis tenis Nike. Corrí a encerrarme en el cuarto de baño.
Al cabo de cinco minutos salí y caminé hasta mi cuarto en silencio.
-¡Aaaaaaaaaah!.-Se me escapó un grito inesperado.- Me has asustao.
Eli me miró de arriba abajo.
-Eres un desastre. Anda, vamos,¿qué te has echo en el pelo?, estas horrible.
-¡Gracias, Eli!
-Te digo la verdad.-levantó las mano y luego se tiró en mi cama.-¿por qué lo tienes así?
-Ni idea, supongo que será de llevar el moño.
-Pues recogetelo por lo menos, estarás mejor.- Bajamos las escaleras y me hice una coleta caída, hacia el lado.
-Llevas dinero ,¿verdad?
-Pues no.- Eli se dio la vuelta y me paró con una mano.
-¡Stop!, definitivamente eres un desastre.
-Emma-Llamó Eli; y como por arte de magia mamá apareció con el monedero en la mano. Lo abrió y...
-¿Me das la tarjeta de crédito?.-Pregunté extrañada.Eso no era propio de mamá. 
-Por las nota cariño, te lo mereces.-Me dio un beso en la mejilla y nos urgió a que nos fueramos.-Comprate todo lo que tu quieras...pero con una condición.-Levanté las cejas.-Qué sea bonito,¿si?
Antes de salir por la puerta le tomé a mamá la fiebre. Nunca antes me había dado la tarjeta de crédito, ni me había dicho que me comprara todo lo que quisiera.¿ Me estaría comprando?


Cogímos el metro para llegar al centro y pasamos toda la tarde provandonos vestidos, sombreros, tacones, botas, gorros, botines,pantalones, gorras, chaquetas,chalecos, tenis, chaquetones,botas, bolsos, pulseras y más complementos y ¡más ropa!
Al fin nos sentamos en la mesa de una cafetería, rendidas, casi sin poder dar un paso más.
-No creas que todavía hemos acabado. Queda una cosilla.
-¿Más?, pero si no puedo moverme, estoy muerta.
-Si eso no va a ser nada. Solo tenemos que sentarnos y esperar a que nos pongan impresionantes.-Dijo Eli colocando las bolsas en una silla.
-Entonces...¡Yo pago!.-Levanté la tarjeta de crédito y las dos reímos.
Un camarero se acercó a nuestra mesa.
-¿Que os pongo?
-Eeeeh...Un batido de fresa, por favor.-Pedí
-A mí...- Eli miró la carta, se puso colorada por que el camarero era joven y se decidió.- Un Nestea.
-Muy bien, ahora mismo os lo traigo.
-Gracias.-Dijimos Eli y yo a la vez.

miércoles, 17 de febrero de 2010

Capítulo dieciseis

Agarré mi mochila y salté del escenario. Después me arrepentí porque fui cojeando hasta la calle. Me había echo demasiado daño en la pierna que ya creí tener curada.
- Espera.- Eli se puso a mi lado.
-¡Vaya, ahora si que me hablas!
-Perdoname,¡¿que te parece si vamos esta tarde al centro comercial y te lo explico todo?!
Me paré, la miré y me rogó juntando las manos como si estubiera rezando.
-Por favor, no te enfades conmigo. Una tarde de chicas, ¡vamos!, será la última tarde que pasemos juntas.
-¿Cómo que la última tarde?, todavía no me voy.
-Eeeeeeeh...Dani me dijo que te vas pasado mañana...-Confesó triste.
-¡¿Qué?!, bueno vale, a las seis en mi casa. Ahora me tengo que ir.
-Perfecto.- Eli dio un salto de alegría y se fue corriendo.

Mamá vino a recogernos y cuando subí al coche le pregunté:
-Mamá...¿por qué todo el mundo sabe que nos vamos pasado mañana menos yo?.- Esta vez no me iba a enfadar pero me fastidiaba que,¡mi propia madre!, no me contara esas cosas, ¡agg!, ¡qué rabia!
Me miró perpleja.
-Lo siento, cariño, creí que ya lo sabias.
-Ahora si que lo sé.-le contesté molesta.- pero...¿como quieres que me entere si tu no me lo dices?
-Lo siento, ya te he dicho que creía que lo sabías, se me ha pasado.
-Ya me he dado cuenta.- Le aseguré zanjando el tema.

                                       

                                         ***

-¿Te han dado las notas?.- Me preguntó aparcando enfrente de casa.
-¿Como no me las van a dar?, ¡Si nos vamos pasado mañana!- Le recriminé sacando las notas de la mochila y dejandoselas en la mano.- Toma.- Salí del coche.
-¿Y a vosotros?.- Les dijo a Nicole y a Álex, luego ya no puede oír más.

Entré en casa y vi mi muleta.
¡Bah!, no me hacia falta, ya tenía la pierna mejor.
Subí a mi cuarto, me quité el uniforme y bajé a comer.
¡Tortilla de espinacas!, ¡Qué asco!. Después de comer me eché una siesta de unas cuantas horas y cuando me quise dar cuenta escuché el timbre de casa.
-¡Mierda!, es Eli.-  Yo iba vestida con ropa de estar por casa y llevaba el pelo recojido en un moño mal echo. Me iba a echar la bronca, ya lo estaba viendo.

martes, 16 de febrero de 2010

Capítulo quince

Estabamos en clase de interpretación, sentados en el escenario del salón de actos, mientras que Gabi, mi profesor de guitarra pero que también ahora lo era de arte dramático, hablaba. Esta clase era voluntaria, y como Gabi me dijo que quería tenerme en su equipo no dudé en apuntarme; además, esto me subía la nota, se supone que esto es una clase de Alternativa. 
Gabi antes me daba guitarra por las tardes pero ahora dice que ya estoy echa toda una profesional, ya no necesito su ayuda y la verdad es que me lo pasaba bien con él y lo echaba un poco de menos así me quise apuntar con él. Gabi y yo tenemos mucha confianza y ahora que ha empezado a trabajar aquí pues me pidió que si lo podía ayudar un poco: buscar alumnos, encargar material,etc... y yo no le pude decir que no, pero lo peor de todo es que insitió mucho en que yo también actuase; Por eso también le tube que decir que si, ¡era mi profesor de guitarra!
Yo pensé que sus clases serían divertidas, como las de guitarra, pero no, nada de eso, eran la ostra, me estaba aburiendo como nadie; menos mal que Eli también se apuntó a esta clase(porque la convencí yo qué si no nada), por lo menos podía hablar con ella pero el problema era que ella no me hablaba a mí. Le decía algo y me ignoraba; lo estaba haciendo desde el recreo. Esto era insoportable y Gabi no dejaba de hablar, me estaba volviendo loca, conmigo no era tan pesado, bla, bla , bla, bla,bla, ¡cállate!.

-Gabi, ¿has elegido los papeles para la obra?- Interrumpió Fani, la hermana de Carlos que era a la que mejor se le daba todo esto,digamos que era la que le ponía ganas,¡la que mejor actuaba!. Se podía dedicar a esto si quisiese, era muy buena.
-¡Ah!, si, si que los he asignado ya.- Dejó de hablar tan rápido y bajó del escenario para cojer su libreta.- ¡Si no me lo llegas a recordar no os lo digo!.- Abrió la libreta. 
-Sandra, tú serás: Minerva, la malvada doncella. Tú, Javi, serás... el principe, hermano de Minerva. Loreto tu harás de madastra y¿quién más?...-Pasó el dedo por la lista de nombres y luego levantó la cabeza con una sonrisa de pícaro.- Tú, mi esplendida Vicky, serás Scarlett, la pricesa alocada, recuerda que eres la prota, tienes que demostrar todo lo que sabes.
-¡¿Qué?!.- Gritamos Estefanía y yo a la vez.
-¿Yo?.- Me levanté.
-¿Ella?.- Se levantó.
-Pero Gabi, yo...
-Tú eres la indicada, eres perfecta para este papel.
-No.-Dijo Estefanía cabreada.
-¡Eso!, yo no...
- Tú no lo harás mal, confio en tí.- Insistió Gabi.
- ¡Pero Estefania quiere ese papel!.- Le contradije.
Sonó el timbre,¡POR FIN!
-Lo siento, chicas, mañana seguimos hablando.- Todos se levantaron, Gabi cogió su bandolera y se fue deprisa, así coomo era él , rápido, insistente, extresante y...¡ mi profesor de guitarra preferido, el único!, bueno la verdad es que no había tenido otro.

lunes, 15 de febrero de 2010

Capítulo catorce

Entrecerré los ojos y los miré uno por uno con desconfianza. Los conocia demasiado bien, me estaban ocultando algo. Intenté leer sus caras pero sabian disimular muy bien, eso también lo sabía.
-¿Por qué os callais?.-Los cuatro miraron hacia otro lado.
-¿Eli?.- Hizo como si se le cayese el anillo al suelo.
-¡Uy!, se me ha caido.- Me agaché para recogerselo y cuando me levanté pillé a Eli haciendo gestos con la mano. Les enseñaba los diez dedos. Giré la cabeza para ver que hacian los chicos y vi que Carlos levantaba el dedo pulgar.
-Hola.-Dijo convirtiendo el dedo pulgar en un extraño saludo al levantar dos dedos más con una sonrisa forzada.Se había dado cuentade que lo había pillado.
-Te he visto, ¿qué estais tramando?
-Adios, hasta luego, nos vemos.-Dijeron los tres dandose la vuelta y dejando mi pregunta en el aire.
Me di la vuelta para ver qué decía Eli pero no estaba donde yo la creía, se estaba alejando de puntillas, sin hacer ruido.
-¡Eh!, tú, ¡vuelve aquí!.-Corrí detrás de ella.
Sonó el timbre y Eli echó a correr hasta llegar a clase. Yo llegué dos segundos después que ella con la respiración entrecortada y los mofletes rojos. Podía verme reflejada en el cristal de la ventana.
La profesora entró y se sentó en su mesa. Ahora nos tocaba Historia con la pesada de Doña Isabel. Estaba tan loca como una cabra, y cuando se motivaba se ponía a gritar en clase interpretando lo que nos explicaba.
-Callaos, chicas, silencio.-hizo un intento fallido de callarnos con su dulzura de abuela.-Sacad los libros, venga.-lo volvió a intentar y esta vez funcionó. El volumen de las voces fue disminuyendo.
Me di la vuelta para sacar el libro y Eli hizo lo mismo.
-¿No me vas a contar nada?.-Le pregunté poniendo mi libro sobre la mesa y pasando las hojas lentamente.
-No.-contestó sin mirarme a la cara.
Abrí la libreta por la última página y arranqué un pequeño trozo de hoja. Le quité un boli a Eli porque a mi siempre se me olvidaba el estuche y escribí:
"¡Eli, dime lo que estabais hablando, por favor!"

Arrugué la nota y  le tiré del pelo para que se diera la vuelta. Ella intentaba atender a lo que escribía Doña Isabel en la pizarra pero yo no la dejaba. No se quería dar la vuelta y se estaba haciendo la loca, como si no hubiese sentido ese pelo menos que le acababa de arrancar. Le tiré el boli a la cabeza  y se sobresaltó.
-Eres una burra, ¿por qué haces eso?.-Yo levanté los hombros y le enseñé la nota.
-Toma, lee.-Se la puse para que la cojiera.
-No la puedo leer, tengo que atender.-Murmuró muy bajito, casi ni la escuchaba.
-Venga, Eli, dejalo ya, cuentamelo.-Susurré.
-No, callate.-Se negaba rotundamente. Se dio la vuelta
-Muy bien, no me cuentes nada.- Me tiré con fuerza sobre el respaldo de la silla, me cruzé de brazos y miré ofuscada lo que Doña Isabel estaba escribiendo en la curiosa pizarra.

Capítulo trece

-He estado hablando con tu madre y me ha contado que vais a vivir a Estados Unidos.- A pesar de saber la cruda notica me chocaron sus palabras, era como si me lo dijeran otra vez de nuevo, desde el principio, como si quisieran que lo recordase todo; Pero a decir verdad preferia que me dijera esto a que me castigara por lo de Cris. Pocas personas han provado los severos castigos del dire y claro está que una de esas personas he sido yo , asi que no me gustaria volver a pasar por uno de esos castiguitos.-
-¿No es así?, Victoria.
-Si, claro, es así.-Salí de mi pompa y le respondí con rapidez.
-Pues bueno, siento decirte que por desgracia para este colegio vamos a perder a una alumna excelente.-me sonrojé y él sonrió con simpatía.- Y también me ha comentado tu padre...
-¿¡Mi padre!?.-lo interrumpí ilusionada.
-Si, tu padre.-dijo el dire estrañado por mi reacción.
-¿Ha hablado con mi padre?
-Si, señorita, tu padre estubo aquí con su madre.
-No puede ser.- Se desgarró aquel último pedacito de esperanza.
-¿Por qué no puedes ser?.
-Porque ese no es mi padre; ¿como se llamaba?
El dire me miró perplejo, como diciendo: ¿no sabes como se llama tu padre?
-Creo que se llamaba...¿Charlie?, ¿puede ser?
-Exacto, ese no es mi padre.-Contesté un poco molesta. ¿Como podía pensar que ese zoquete era mi padre?, ni siquiera se parecia,  Papá era mucho mejor que él. TRES MIL VECES MEJOR.
-Bueno, ¿por donde iba?... ¡ah!, ya se. Que como ya solo quedan unos días para las vacaciones de navidad y tu madre me ha confirmado que os vais antes, pues le he pedido a los profesores que me den tus notas, ¡Aquí tienes!.- Abrió el cajón de su derecha, sacó mi boletín y me lo extendió orgulloso. Yo lo abrí y lo miré por encimilla pero sin detenerme en niguna nota en particular.
-Como  estás viendo, tus notas no bajan del nueve y quiero decirte que estoy muy orgulloso con tu trabajo diario y me satisface decirte que es un placer para todos nosotros que hayas podido estudiar en este colegio.
-Muchas gracias, director. Para mí también ha sido un placer estudiar aquí.
El director se levantó y me acompañó a la puerta.
-Hasta luego.-me despedí al salir.
En cuanto el dire cerró la puerta me di la vuelta bruscamente y busqué a Eli con la vista...pero no la encontré. Fui al patio corriendo y vi que estaba apoyada en la reja hablando con Dani y con Guti.
Nuestro colegio estaba dividido en dos. En una parte estudiabamos las chicas y en la otra los chicos. Eran como dos colegios distintos pero con el mismo nombre. Sant George, chicas. Sant George, chicos. Por suerte para todos podíamos hablar en lo recreos porque solo nos separaba aquella insignificante reja. A un lado se encontraba Eli y al otro Dani, Guti y Carlos que acababa de llegar. Me acerqué corriendo y cuando llegué se quedaron callados. Parecían ocultarme algo.

domingo, 14 de febrero de 2010

Capítulo doce.

-Ya veo, está claro que vuestra compañera Cristina lo ha hecho muy mal pero...¿no ha ocurrido nada más?
Ahora fui yo la que se miró las manos nerviosa.
-Lo que he contado antes es solo una pequeña parte, el caso es que nos hace la vida imposible,no nos puede ni ver, nos odia.-Levanté la vista y el dire me miraba decepcionado.
-Bueno, vale,¿le cuento la verdad?, pues mire, he exagerado un poco, si, pero es que ella es tan...¡uf!, no se, ¿irritante?.-miré a Eli para ver si esa palabra servia y por su movimiento de cabeza supe que sí.- y además a veces nos hace cosas insoportables, director, usted sabe que yo no soporto eso, bueno nadie soporta lo que hace ella. Esta chica se divierte metiendose con los débiles, es una injusticia lo que hace.¡Tiene que hacer algo!
-Nunca has pensado en estudiar derecho.-se rió y yo me tranquilicé un poco pero no lo sufieciente.
-No, en serio, director, tiene que poner una solución.
-Claro que sí, Victoria, hablaré con ella y aclararé todo esto, ¿está bien?
-Más que bien, pero que sepa que si dice que le he echo algo malo es porque se lo merece, creame señor director, esta chica no es nada buena.-Declaré y el dire se echó a reír. Miralo que gracioso y se rie, ya veremos si le hace tanta gracia cuando le venga Cris contando que le he pegado. Sonreí incomoda y luego me levanté al igual que Eli. Estabamos a punto de salir por la puerta, cuando el dire dijo:
-Victoria, un segundo.-Habló muy serio. Me temblaron la piernas, quizá habría visto a Cris por la ventana con la jefa de estudios y la nariz sangrando,¡¿ que me iba a hacer?!, no me mate señor dire que soy muy joven aún y me quedan muchas cosas por vivir.
-Tengo que hablar contigo.-Yo fui a sentarme de nuevo y Eli se quedó en la puerta.
-Puede salir, Elizabeth.- No era una pregunta, la estaba echando, ¡qué fuerte!
-¿Y no se puede quedar ella aquí?.- dije con todo el miedo del mundo.
-No, esto es una conversación privada.-contestó rapidamente el dire que estaba más serio que mi padre cuando ve la televisión.
-Está bien.-Miré a Eli. Las dos no lanzamos miradas desesperadas, preocupadas, temerosas de lo que iba a ocurrir segundos después. Yo temía al director y ella a las divas que estarían ahí fuera esperando a que saliese alguna de nosotras para devorarnos.
 Yo moví los labios y ella me los leyó: 
-Tranquila, no te van a hacer nada.
 Eli hizo una mueca de preocupación y salió del despacho lentamente cerrando la puerta a su espalda.

viernes, 12 de febrero de 2010

Capítulo once

-A ver...Eli, calmate, tan solo ha sido un pequeño roze entre su nariz y mis nudillos...nada de nada.
Mis palabras cada vez empeoraban más la situación y visto lo visto era mejor callarse pero claro...la palabra silencio no estaba en mi vocabulario, yo tenía que contestar a todo, y más si yo llevaba la razón, ¿no?, yo creo que es lógico lo que estoy hablando...bueno eso es lo que creo yo por que se ve qué Eli no está de acuerdo conmigo y no lo digo por nada  es solo que no deja de zarandearme y me empiezo a cansar, ¡leche!, que no he cometido ningún delito...o quizá sí..¡He agredido a una compañera: a Cris!.....DEBERIAN DE DARME UNA MEDALLA POR ACABAR CON ESE FETO MAL NACIDO QUE VISTE DE ROSA.¡Si!
-¡Se lo van a contar al director, me escuchas, me estás escuchando, van a ir directas, no van a tener piedad contigo, te espulsarán o posiblemente  te van a bajar las notas, Vicky. No queda nada para las vacaciones de navidad, no te arriesgues, vas a acabar perdiendo, ¿eso es lo que quieres?¿quieres que te pongan un cinco cuando en realidad tu nota es de un nueve?,¡¿Porque no te puedes controlar?!, eres...eres..¡incontrolable!,¡Uuf!.
-Mira Eli lo primero de todo es: ,¡NO EXAGERES!, lo sengundo: ella se lo merecía y lo tercero es que: tú olvidate de esto , he sido yo la que le ha pegado no tú, ¿entiendes?
-Mira Vicky lo primero no estoy exagerendo, lo segundo: van a ir directas al director y lo tercero: ¡Van a ir directas al director! ¿lo has entendido?, yo solo te pregunto porque a lo mejor si lo grito más fuerte lo acabas entendiendo, ¿no?.
-¡NO!.-le grité
-¡¿Qué no?!.-gritó Eli más fuerte que yo. Ya me empezaban a pitar los oídos. Entre sus gritos y los míos, me estaba volviendo loca.
-Vicky ,en cero coma dos están en el despacho del director, ¡contandoselo todo!.-Aparte de su voz, en el sentido también se me coló su advertencia, bueno su súplica o su aviso, se puede llamar de muchas maneras.
Una brillante idea se paseó por mi mente.
-No si se lo contamos nosotras antes.-la agarré del jersey y tiré de ella para que se moviera.
Cris que nos había estado mirando todo el rato mientras nos gritabamos, al ver que no ibamos, salió corriendo detrás nuestra.
-¿A donde vais?.- Vociferó con soberbia parandose en la puerta.
-Eso digo yo, ¿a donde vamos?.-soltó Eli. Yo me paré y Eli también. Me di la vuelta, le sonreí con malicia y me despedía con la mano, no hizo falta nada más, Cris dió un grito de guerra y salió despedida para atraparnos.
-Vamos, Eli, corre.- Eli, que estaba cofundida, le costó echar a correr, vamos que le costó arrancar. De verdad que no sabía donde ibamos, y a veces Eli me sorprendia mucho, era un poco...¿como decirlo?, lentilla para pillar las cosas y eso que si lo comparamos con lo rápido que contesta las preguntas de física podemos decir que no es lenta, si no, una plasta mundial. Se había dado cuenta antes Cris, que no había escuchado nada de lo que habíamos hablado, que ella.
Cuando llegamos al despacho del director me planté delante de la puerta y di dos golpecitos.
-Adelante.-Dijo don Juan, el director.
Yo abrí la puerta y asomé la cabeza.
-¿Se puede?.-pregunté.
-Si, por supuesto, pasa Victoria.
-Ni se te ocurra.-Susurró Eli que ahora si que me había entendido. La agarré de la mano y tiré de ella para que pasara.
-¡Pero si viene Elizabeth también, qué sorpresa!, sentaos por favor.-nos indicó con la mano los dos únicos sillones de terciopelo.-Decidme, ¿qué es lo que os trae por aquí?
-Eeeeeeeh...,tenemos un pequeño problemilla con Cristina Martinez y sus...bueno sus amigas si se pueden llamar así.-conseguí decir todo de golpe.
El dire(como lo llamabamos entre nosotras) sonrió.
-Contadme, ¿qué ha pasado esta vez?
-Mire director.-me acomodé en el gran sillon y me envalentoné.- Esta vez Cris...bueno Cristina Martinez, le ha puesto la zancadilla a Eli y lo que es aún peor, se ha puesto a insultarla delante de todas las compañeras, la ha ridiculizado.-Eli me pisó disimuladamente, pero eso no quitaba el que lo hiciera con menos fuerza.
-¿Es eso cierto?.- Le preguntó el Dire a Eli que se miraba las manos nerviosa.
-Bueno...no ha ocurrido exactamente eso pero....¡sí!, si que es cierto.- Eli nunca mentía y esta era la primera vez que lo hacía delante mía, que yo sepa, ella siempre decía la verdad pero esta vez había soltado un embuste con toda sinceridad, lo había dicho totalmente segura y encima de todo le miró a los ojos, la creí hasta yo; esto era un gran paso,¿qué digo?, esto era una carrera rápida. Como se empezaba a notar por fin que ya se le estaba pegando algo de mí, aunque fuese solo eso, pero ya era algo.

domingo, 31 de enero de 2010

Capítulo diez

Yo me había quedado pensando en Eli, en Pamela, en las super-mega-divas-fashion-estiradas y en muchas cosas más, por lo que no había escuchado nada de la conversación que había entablado Eli con Pamela. Me había quedado por:
-Vicky,¿Vienes al baño?. -Luego Eli al ver que me había quedado pensando se ha puesto a hablar con Pamela. 
Salí de mi pompa y las interrumpí:
-Bueno, vamos ¿no?
-Menos mal. Ya has bajado al planeta Tierra, ¡por fin!, creo que ya empezaba a preocuparme.- Se rieron a la vez y Eli siguió mirandome.
- Si, es que estaba pensando.-dije excusandome.
-Ya me he dado cuenta cuando he acabado la frase y tú no has respondido.
-Suele pasar, pero ¿nos vamos o qué?¿ Piensas quedarte discutiendo toda la vida sobre mi otro planeta?.-Pamela soltó una leve risita y yo la fulminé con la mirada. Esta tipa no me llegaba a caer del todo bien. Su risa era falsa como las de sus antiguas amigas, ¡Agg! como odiaba sus ridiculas risitas.
-Si, venga, vamos.
Se puso a mi lado y salimos de clase dejando allí a Pamela. Me dió un poco de pena.
-¿Porqué no se viene hoy?
-Tiene que hacer deberes.-respondió quitandole importancia al asunto.
-¡Ah!, vale.- Nos quedamos calladas unos segundos y seguidamente Eli habló rompiendo ese silencio que para nada era incomodo, si no uno más de los muchos que solíamos hacer entre palabras.
-Vicky,¿En que estabas pensando?
-En tí, en pamela....
-¿Y?.-Sabía muy bien que todavía me quedaba algo por decir, me conoce demasiado como para poder ocultarselo.
-Y... en que cuando yo me vaya ella será una buena amiga para tí.-conseguí decir totalmente convencida. Yo sabía que Eli nunca me iba a sustituir por nadie, pero también sabía que cuando yo no estubiera aquí, Eli y Pamela podrían convertirse en verdaderas amigas, y la verdad es que eso no me preocupa. Eli tiene muchas cosas en común con ella e incluso me atreveria a decir que más que conmigo y aparte de eso yo se que en el fondo Pamela es una buena chica y mucho más ahora que ha escarmentado de una vez por todas, trata mejor a las personas de lo que lo hacía antes y digamos que es mejor amiga.
-Al menos me dejarás sola, pero no mal acompañada.- Nos reímos y la cogí del brazo para entrar juntas al baño.
-Sujetame esto, voy a hacer pis.- me dio su merienda y entro en el único baño que quedaba libre.
-Puedes seguir hablando, te escucho.- Dijo alzando un poco la voz.
- Pues eso, que no se cuando me voy, pero lo peor de todo es qué prefiero no saberlo. No me hago a la idea de que ya no volveré a veros más hasta dios sabe cuando.-Eli se rió y como si la estubiese viendo sentí como negaba con la cabeza.
-Cuando hablas así pareces una vieja, ¿donde escuhas esas cosas?
-Pues de mi madre, ¿de quién va a ser?, ella es la que está siempre lamentandose y diciendo cosas como esta.
-¡Ah!, hablando de tu madre y de lo que decias antes.
-¿Hace una hora no me has dicho que ella te va a traer cuando tú quieras?
-Si, pero...¿tú crees que cumplirá?.-salió del baño y la miré disgustada.
-¡Claro que sí!, tú madre no es ninguna mentirosa.
-¿Y si me lo dice para que me vaya y luego no me trae?...¿qué hago yo?.-le devolví su desayuno y salimos.
-No creo que tu madre te engañe con un tema así, además..¡tú misma lo sabes!,¿para que preguntas?
-Pues ya...
-Pues entonces no seas paranoica y deja de pensar en eso.
Justo en la puerta del baño se encontraban Cris y sus ridiculas copiadoras a las que ella llama "amigas", pero más que eso y perdón por la expresión eran dos chupa-culos incondicionales. Las tres se habían quedado calladas al vernos igual que nosotras al verlas a ellas.
Yo levanté la barbilla y seguí andando normal , también sentí como Eli se paraba y luego aligeraba el paso detrás de mí.
De pronto la tres capullas estas rompieron a reír y yo me giré para ver que pasaba y vi a Eli tirada en el suelo.
-¿Qué te han echo?.-le pregunté ayudandola para que se levantara y luego miré a Cris furiosa.
Las tres rieron más aún y yo las ignoré.
-¿Qué ha pasado?.- Exigí saber.
-Nada, que soy una patosa y me he caído...
-No mientas Eli, ¿que te han echo?.- Susurré para no dejarla en verguenza.
-Me han puesto la zancadilla,¿estás contenta?, ahora vamonos.-"contentisima"; pensé para mí, pero no tanto hasta después de verlas en una tumba.
-Sois...-Las miré una por una.- Os juro que esto no acaba aquí, os vais a acordar de mí durante toda vuestra inutil y asquerosa vida.
-Déjalas Vicky, no merecen la pena.- me sujetó del brazo.
-Eli, sueltame.
-Eso, sueltala, Elizabeth...-dijo Cris dando un paso hacia mí con los brazos cruzados.
-No seas tonta,Vicky, te expulsarán.- Eli ya se lo olía todo por eso me soltó, pero solo para ponerse entre Cris y yo.
-No va a pasar nada. Solo va a recibir lo que se merece.- La aparté de en medio sin hacerle daño.
-¿Me vas a pegar?...¿eso es lo que intentas decir?.-Preguntó la muy estúpida riendose. Y entoces sentí que mi rabia se estaba desbordando por todos lados. Eli llevaba razón,soy tonta, pero con el gusto de romperle la nariz a esta diva del colegio Sant George.
Cris volvió la cabeza para ver si sus amiguitas se estaban riendo del chiste que nunca había echo y cuando se volvió para desafiarme le solté un puñetazo.¡Pimba!, en toda la nariz, ¡si!, donde más duele. Era un señor puñetazo, me había echo un poco de daño en los nudillos pero eso compensaba  lo "contentisima" que estaba ahora, así, sin escuchar esa risa molesta que se me mete por los oídos y me saca de quicio. 
Lo sé, le debería de haber dado más fuerte pero todo el mundo tranquilo, que le pido a dios que por favor le pueda dar otra vez. Es que es maravilloso, ¡pum!, golpe, después esa risa se apaga y es implosible el que no lo pueda hacer otra vez, no he podido controlarme y la muy tonta se ha quedado k.o a la primera, será gilipollas.
Se tambaleó hacia atrás y las otras dos corrieron para ayudarla. Mientras que una la sujetaba la otra se acercó a mí y me dió golpecitos con el dedo índice en el hombro, diciendo:
- Te arrepentirás de lo que acabas de hacer. Vamos a ir ahora mismo a contarselo al director.- Otra tonta que buscaba otro puñetazo en el mismo sitio.
-A mí no me des con el dedito o no llegarás viva para contarselo al director, ¿estamos?
-¡Ya está bien!, ahora si que te has pasado, Vicky.- Eli me tiró del brazo y me llevo hasta el patio, donde ninguna de las chicas se había percatado de que yo le había endiñado un peñetazo a la más odiada del instituto, de haber sido así estarian todas ahora alzandome en el aire y gritando mi nombre: ¡Vicky!, cha, cha, cha, ¡Vicky!, cha, cha, cha. Pero esa no era la realidad. Eli estaba que echaba chispas y lo peor era que todas iban hacia mí.
-¿Crees que puedes ir soltando puñetazos a diestro y siniestro?.-me gritó. Se le escapaba hasta la saliva de lo nerviosa que estaba.
-Mmmmm.-me limpié el gapo que me había soltado en toda la mejilla y luego contesté:
-Claro que si,¿porqué no?, si el puñetazo lo recibe Cris está más que justificado, creo yo...¿no?- A Eli se le salieron los ojos de sus orbitas y se puso roja, no podía comprender mis palabras. Estaba histerica. Era algo extraño yo era la que le había pegado a Cris y sin embargo Eli era la que estaba preocupada, curioso, ¿verdad?

viernes, 8 de enero de 2010

Capítulo nueve

-Ti-ri ri, ti- ri ri, ti- ri ri.
Saqué el brazo al frío y despiadado aire de mi habitación y apagué el despertador. Me levanté corriendo, abrí el armario y cogí del cajón un sujetador, luego busqué entre aquel revoltijo de ropa: el jersey, el polo,los leotardos azules y las faldas del uniforme. Cuando lo tube todo volví a mi cama escopeteada y me tapé hasta la cabeza. Me vestí dentro de mi caliente madriguera y luego salté de la cama y me dispuse a buscar los horribles zapatos del uniforme.
Me había levantado a las siete menos veinticinco y como siempre, iba justa de tiempo; llevaba ya diez minutos buscando los dichosos zapatos pero no aparecían por ningún lado, así que me rendí y bajé a la cocina descalza.
Mamá me obligó a desayunar y me tuve que tomar una tostada enorme y un vaso de leche con Nesquik y todo eso apresuradamente. Justo cuando acabé de desayunar mamá encontró mis zapatos, que me puse en menos de un segundo. Después salí a toda prisa de casa y allí estaban: Álex, Nicole y Charlie; Subidos en el coche como todas las mañanas, esperandome.
-Vicky, corre o llegareis tarde.-Dijo Charlie dandole a la bocina del coche.
-Ya, ya voy, no te sulfures.- Me metí en el coche y Nicole me sujetó la muleta mientras me colocaba en el asiento.
-Gracias Nicole.- me devolvió la muleta. ¡Aagg! como odiaba tener que ir con esta muleta a todos lados, milagrosamente ya no me dolía nada,¿porque no me la he dejado en casa?, ¡Ah!, ya se, mamá es muy cabezona. 
Y este era el primer día que la tenía que llevar por que lo de anoche no contaba, no se si lo podré soportar. A mí no me gusta que la gente se acerque a mí y me diga: ¡Oh!, Victoria,¿ que te ha pasado?, me han dicho que te ha atropellado un coche, ¿no?, ¿es eso cierto? y bla bla bla bla bla bla y más bla bla bla bla bla bla esta muleta era un imán para las cotillas cara duras del instituto y los dos esparadrapos que llevaba en la cara aún más todavía. Tenía que hacer algo, y rápido ya solo estabamos a cinco minutos del instituto.
-De nada.- contestó Nicole con cara de buena. Le miré el pelo y me aguanté la risa.
-Anda, ven, deja que te arregle el estropicio que te ha echo mi madre.
Mamá es como si tubiese dos hijos más aparte de mí: Álex y Nicole. Para Nicole mamá es como su verdadera madre y yo creo que incluso la quiere más aún más que a su madre bilogica, ella es demasiado iresponsable como para cuidar a Nicole, por eso sus hijos viven con Charlie. María si se va a veces con su madre y Nicole también, en las vacaciones de verano; casi siempre están María y ella un mes allí, en texas, y luego vuelven a España. Pero aquí tienen su vida y aquí mamá es la única persona que los quiere de verdad, quitando a Charlie que si que los quiere pero no tanto como mamá y eso que no son sus hijos. Mamá se encarga de todo lo que viene siendo Nicole, la peina, la lleva a música, la recoge, la trae,la lleva; es como su dama de compañía, raro es el día en el que mamá y Nicole no salgan juntas a hacer cosas, a hacer la compra, a visitar a los abuelos de Nicole, a limpiar el coche y todo eso, a lo que mamá dice que también le gustaría hacer conmigo, lo que pasa.... es que yo no tengo ni chispa de ganas, muajajaja, yo soy sincera y se lo digo a la cara y resumiendo que Mamá la trata como si fuese su hija, como si la hubiese tenido ella misma, vamos, y le da las mismas cosas y los mismos caprichos que me daba a mí cuando yo tenía su edad. 
Aunque esta vez le había desgraciado el pelo y que yo recuerde eso a mí no me lo hacía...¿o sí?, ¡Que horror!, bueno no importa eso ya pasó ahora le tocaba sufrir a Nicole.
Le había echo dos trenzas y  tenía la raya en todas direcciones menos recta, los pelos se le salían de la trenza y parecía una piojosa con todo el perdón del mundo por que Nicole en la vida podría tener piojos, mamá le desenreda el pelo todas las noches, además Nicole es tan sumamente pija que si se enterase de que tiene piojos se echaría a llorar como un bebé y las chinches saldrian huyendo de los chillidos que metería. Sería espantoso tener que ver eso....
Le deshice las trenzas y le hice la raya con la uña más larga que tenía y si me mordía las uñas pues imaginaros como sería. La peiné rapidamente y cuando acabé se miró en el retrovisor con una sonrisa de oreja a oreja.
-Y una cosa que yo me pregunto...-dijo todavía mirandose pero ahora se había puesto sería
-A ver sorprendeme.
-¡¿Y porqué no me peinas tu todas las mañanas?!.- Me miró emocionada.
-¡¿Y porqué que no me pagas y yo lo hago encatada?¡.-Álex se rió por lo bajini y a Nicole se le borró la sonrisa de la cara.
-¿Que pasa?, a tí no te cuesta nada.- Dijo agachando la cabeza deprimida.
-No te cueles renacuaja que si te he peinado es porque me dabas pena.
-Jó.- Le cambió la cara totalmente y me dió muchisima pena.
-Bueno... eso ya lo hablaremos con mi madre. Si quieres yo le digo peinados chulos y ella te los hace, ¿vale?
-¡Vale, con eso me conformo!.-Sonrió.
-Ja, ja.Más te vale conformarte con eso.- yo también sonreí.
Charlie paró el coche y yo me quedé muerta. ¿Que iba a hacer ahora con la muleta?, me había olvidado completamente.
Miré el asiento del copiloto y por mi cabeza pasó una brillante idea.
Escondí la muleta debajo de mi sitio y me bajé del coche. Por suerte nadie se había dado cuenta excepto Nicole.
-Venga, vamos, te acompaño a clase.- Le dije. Quizá la sobornaría por el camino, no se, antes tendría que contar el dinero de mi cerdito.  
Nosotras entramos en nuestro colegio y Álex en el suyo.
Llevé a Nicole hasta su clase que estaba en el edificio de primaria y luego corrí hasta secundaria para no llegar tarde a primera hora, además quería entrar antes que la profesora por un día, porque siempre lo hacía después y no me daba tiempo a hablar con Eli como hacian todas, que llegaban temprano al instituto y podían hablar hasta artarse pero yo no, yo llegaba y me tenía que sentar en silencio y esperar a que Eli me dijera como todos los días : ¡Vuelves a llegar tarde, ¿cuando cambiarás?!.- y todo en un susurro para  que no se diese cuenta la profesora.¡Aaag!, eso no me gustaba.
Cuando entré en clase la profesora ya estaba allí y me fastidié porque como otro día más tuve que andar sin hacer ruido hasta mi sitio y...
-¡Vuelves a llegar tarde, ¿cuando cambiarás?.- solo faltaba eso, la tipica frase de Eli, ¿Cómo no?, en ralidad escucharla después de todo lo que había ocurrido me hacia feliz, era para decirle, venga Eli, venga, dila, dila otra vez que entonces ya me tiro a tí para abrazarte pero las cosas no eran así a mí me repateaba que me dijesen lo que acababa de hacer, lo que tenía que haber echo o en lo que me había equivocado, odiaba que me juzgaran.
-Ya lo se, no hace falta que me lo digas, pero bueno eso no importa yo quiero saber donde estabas anoche.
-¡Ah!, es verdad, lo siento Vicky , lo siento mucho, Dani me llamó pero yo estaba en el conservatorio, hacía ya dos horas que había acabado ballet pero nadie vino por mí , te prometo que si hubiese podido ir, estaba allí la primera y lo sabes, ¿eh?
-Claro que lo sé, tonta, no te preocupes, te eché un montón de menos y te tengo que contar una cosa, no te va a gustar pero a mí tampoco me gustó cuando me la dijeron.
Se puso triste y se giró para mirar a la prefesora.
-¿Que pasa?.- le tiré del pelo para que se diese la vuelta.
-Que lo se todo, Dani también me dijo eso.- Se quedó mirandome con compasión.
-¡Anda!, pero si estás aquí Victoria.- Nos interrrumpió la profesora.
-Si , ja ja.- estaba muerta de miedo, esta era de las que me regañaban a saco por llegar tarde.
-¿Cuantas veces te tengo que decir que la última que entra en mi clase soy yo?.
-Ninguna si ya me ha quedado claro.- Le sonreí.- Me voy, usted quedese tranquila y siga dando la clase, adiós.
-Así me gusta, pero no , no te vayas creo que esta lección te interesaria aprenderla si quieres aprobar mi asignatura.- Me senté otra vez. ¿Que puñetas quería? , ¿me quedo o me voy?, repampanos, ¡esta mujer está como una cabra!.
-Vale, me quedo, como usted quiera.-respondí con educación.
-Está bien, chicas vamos a seguir.-se dió la vuelta para escribir en la pizarra pero volvió  mirarme.- Una cosa, de ahora en adelante quiero que cada vez que llegues tarde a alguna de mis clases te anuncies diciendo tu nombre y apellidos, la clase a la que has llegado tarde y el motivo por el cual lo has echo, ¿de acuerdo?.
-Como usted diga.- Abrí mi libreta y saque un boli del estuche y lo apunté para que no se me olvidara. Poque estaba claro que mañana se me iba a olvidar.
- Eso eso,apuntelo, todo remedio para la mala memoria es un boligrafo y una hoja de papel.- Le puse la más forzada de mis sonrisas y ella se dió la vuelta satisfecha para seguir con la clase.
Por lo demás la mañana transcurrió sin más llamadas de atención apesar de que Eli y yo llevabamos las tres primeras horas hablando sin parar. Hablamos de todo tipo de cosas menos de que me iba a Estados Unidos, le conté como fue lo del accidente y ella  no se lo podia creer, se imaginaba que podía haber sido de todas las maneras posibles pero descartaba totalmente la de que yo cruzase sin mirar; si en realidad no me lo creía ni yo.
Sonó el timbre que anunciaba el recreo y todo el mundo cogió su desayuno y salió al patio.
-Vicky, ¿vienes al baño?.-preguntó Eli. Todas las chicas ya habían salido escepto una, solo quedaba Pamela . Ella antes se iba con las más super del instituto pero como era de esperar no han tardado en dejarla de lado. Pamela llegó nueva hace dos años y digamos que entró con buen pie a la escuela, desde el primer momento que entró  por la puerta las super-mega-fashions quisieron que se uniera a su grupo y
¿como no?, ella acepto. Por dentro no era como ellas pero por fuera lo intentaba. Las cuatro andaban por los pasillos como si fueran por un casting de modelos y se creían lo más pero de lo que no se daban cuenta, era de que parecían un sequito de estupidas reinas copiadoras, todas hacian los mismo y llevaban los mismos accesorios nada más que de diferentes colores, era espantoso tener que verlas, ¡Puaj!, te entraban ganas de tirarte al suelo a partirte de risa o directamente reirte en su cara. 
Un día Pamela se dió cuenta del ridiculo que estaba haciendo desde que entró en este instituto y decidió alejarse de ellas pero eso no quedó así. Ahora Cris que es como la manda más del grupo le hace la vida imposible(como a todas claro) pero es que a la pobre Pamela no la deja ni respirar, la margina totalmente y si alguien se acerca, ella muy rápido hace algo para ahuyentar a esa persona. Y es que cuando Eli  vió lo que estaban haciendo con ella le empezó a hablar y a animarla  y por eso ahora se venía con nosotras de vez en cuando, Yo estoy en total desacuerdo; Pamela se merece lo que le están haciendo, por creerselo tanto el primer día, pero Eli no es como yo, ella es mejor persona y por eso hace todo lo posible para que nadie la margine.
Cuando Cris se enteró de que Eli era la que le intenba fastidiar su plan le cogió una tirria increible, no podía verlas juntas por eso construyó otro plan de emergencia para liquidarlas a las dos de una misma vez. Estando Pamela y Eli juntas las cosas cambiaban mucho, las super ya no tenían el liderazgo en cualquier parte por que Eli y Pamela inocentemente y todavía me pregunto como lo hacen, se lo quitan, le arrebatan todo tipo de atención que hasta hace unos meses sería de las super.
Pamela tiene un físico espectacular y de Eli ya no quiero ni hablar. Eli es la tipica rubia angelical, de ojos azules y pelo largo hasta la mitad de la espalda que deja k.o a cualquiera que la mire. Pero tiene un pequeño defecto, conmigo no se comporta así pero solo por que me conoce de toda la vida, además yo soy su mejor amiga,su hermana, pero por ejemplo con cualquier profesor es la chica más tímida que existe sobre la faz de la Tierra. Cuando alguien que no conoce bien le dirije la palabra se pone roja y ni siquiera puede mirarle a la cara, baja la vista y contesta timidamente, eso es todo. A mí que haga eso me saca de quicio, ¿porqué conmigo es tan abierta?(nos cambiamos de ropa juntas y todo) y ¿porqué con la gente que no conoce no se atreve ni a mirarles a la cara?, era imcomprensible, para mí, claro, porque mamá dice que ella de pequeña era igual que Eli y que la entiende completamente, dice que cuando crezca un poco más, se le quitará todo esa timidez. Pero a pesar de todo eso yo lo único que pienso es que todavía no se ha dado cuenta de lo guapa  que es, no es consciente de como la miran los chicos y todos sabemos por qué. Porque cuando pasa un chico guapo baja la cabeza e intenta hablar conmigo para no tener que encontrarse con su mirada y se pone como un tomate claro está.
Si un día como dice mamá se deshace de toda esa verguenza que la embarga podría ser modelo o lo que quisiese. Hace poco que fuimos de compras al centro comercial e ibamos cargadas de bolsas(como siempre)y por eso nos sentamos a descansar en un banco y entonces se acercó una mujer muy alta y con porte de modelo que nos enseñó una tarjetita que decía que ella era la representante de una agencia de modelos, se sentó con nosotras y nos estubo convenciendo para  que hablaramos con nuestros padres y si nosotras queriamos la llamasemos para hacer una prueba, decía que eramos las indicadas para desfilar en su pasarela. Yo directamente le dije que no por que yo no servia para desfilar por una pasarela y menos profesionalmente aunque si me daban un skate y luego me ponían la ropa más horible del mundo, me daba igual, yo y mi monopatín podiamos hacer que todo el mundo quisiera llevar esa ropa, ja ja ja, no, es broma, yo no tenía ni una mínima idea de lo que era ese mundo pero a Eli le apasiona, además ella fisicamente era perfecta y mentalmente también, Eli es una chica diez, ¿que más quiere?, es buena estudiante, sus notas no bajan del nueve y es la mejor bailarina de ballet que había en el conservatorio de Madrid, su profesora está intentando reunirse con su padres para darle una beca fuera de España pero claro, con unos padres así, ¿quién va a poder estudiar fuera de España?, estaba claro que Eli no. Sus padres eran muy raros, hace años que estaban separados y los dos eran químicos o algo de eso. Eli es hija única y estaría amargada si no me tubiese a mí y a su abuela. Encima de todo que la tratan como un perro, cuando su madre y ella se enfadan, Elena su madre le soltaba a la cara que solo la tuvieron pues por tener a alguien que los cuidara de mayores, eso lo he escuchado yo por mis oídos y me he quedado muerta, pero Eli es tan inocente y buena que me dice:
-No, si no es verdad, no le hagas caso, solo lo dice para cabrearme.- Si vamos para cabrearla precisanmente no se dicen esas cosas, eso se dice cuando quieres que tu hija se unda en una depresión, repampanos. En fin dentro de lo malo siempre hay algo bueno y lo bueno de esto es que Eli a pesar de todo nunca se ha calificado como víctima y por eso es la mejor amiga que tengo y la única persona en el mundo que yo conozca, que tenga tantas virtudes juntas. Eli es la chica más dulce, responsable, bondadosa, honrada, justa, sensible, compasiva, amable y lo más importante de todo es humana y tengo que decir una cosa creo que hasta me quedo corta. Eli es la mejor persona que he conocido nunca. Ella simplemente es "Eli"

martes, 5 de enero de 2010

Capítulo ocho

Charlie metió el coche en el garaje(si ya le tenía miedo por el día a mi querido sótano ya por la noche tenía que ir agarrada de mi madre como una niña pequeña, osea así, como Nicole.) Me bajé del coche y mamá subió las escaleras a mi lado por si me caía(y porque sabía que era una miedica también) y me di cuenta de que la bicicleta de Álex seguía ahí tirada en el suelo, como yo la había dejado. Miré a Álex que iba detrás mía y parecía perdido en sus pensamientos. Era tan guapo cuando no fruncia el ceño cabreado, pero yo pocas veces podía disfrutar de eso por que siempre que nos mirabamos no matabamos mutuamente, casi nunca lo veía en paz conmigo y eso me llegaba a cansar a veces, pero solo a veces. Si en realidad era un cacho de pan, le pegaba y él no hacía nada, aunque había una cosa para recalcar, el me besó primero y antes eso hay una norma, si te besa sin permiso tienes derecho a pegarle, yo no digo nada pero es una norma y hay que cumplirla o esta, tal vez fuese mi excusa para escabullirme de todo, no lo se.
Le miré la nariz y recordé el golpe que le metí, con decir que me hice daño yo en la mano no quiero saber cuanto le debería de haber dolido, si es que soy una imbecil, y lo peor es que lo se y no hago nada para cambiar.
Se dio cuenta de que lo estaba mirando y quité la vista corriendo, era vergonzoso no con él sino con cualquier persona que te pillaran mirandola embobada. Cambié la vista a su bicicleta y el se rió y negó con la cabeza. 
¡Vale!, estaba claro que me había pillado en todo lo mío pero, ¿que pasa?, él también me miraba a escondidas, ¡eso no lo podía negar!
Lo miré y movió los labios para que se los leyera.
-Olvidalo.-miró su bicicleta.
Yo le sonreí y miré hacia delante para seguir subiendo las escaleras. Al rato fruncí el ceño extrañada. No era propio de él rendirse y menos si no había sido él quién había movido la última ficha, algo me olía mal o no, quizás por una vez  todo había acabado.
Subí a mi cuarto como pude y me puse el pijama. Por suerte antes de irme de casa me puse unos tenis que tenía en la entrada. Se ve que después de la pelea mamá subió a mi habitación la zapatillas que dejé tiradas abajo, era tan buena.
Me metí en la cama y ví pasar a mamá por la puerta que estaba entornada.
-¡Mamá!.
-Dime, mi vida.-asomó la cabeza.
-¿Me quieres arropar?.-Mamá puso los ojos fuera de sus órbitas y pasó acercandose a mí.
-Un momento...que dios me conserve la vista por que el oído creo que me está fallando. ¿O puede que haya escuchado a mi hija decir:¡¿que si la quiero arropar?!, no, no puede ser, me falla el oído, eso es, lo dicho, que dios me conserve la vista.
-¡No, mamá!, no te burles de mí, ¿porqué?
Mamá se rió y me tapó con la manta.
-¿Está así bien mi chica dura?
Sonreí y afirmé con la cabeza, pero pronto se me borró la sonrisa de la cara.
-Mamá...-no sabía como decirlo.-yo...estaba muy enfadada y no pensé nada más, lo siento. Me comporté como una...
-Da igual hija, eso ya ha pasado, yo ya lo he olvidado, ahora, si que te pido una cosa, le tienes que pedir perdón a Charlie, esas cosas no se dicen, él se porta muy bien contigo y solo quiere que os lleveis bien y creo que esto ya lo hemos hablado,¿no?, ahora esta es nuestra familia pero eso no quita que tú no tengas otra, ¿me entiendes? yo solo quiero que aprendas a controlarte más; porque una retirada a tiempo duele menos que un: "lo siento" a la persona que has echo daño, ¿si? 
-Claro, llevas razón pero yo necesito saber que tú me has perdonado.
-Tu estás perdonada siempre, aunque no malintrepretes mis palabras.- nos reímos. Eso me lo decía cuando yo era una mocosa y hacia lo que quería con sus palabras.
Hace tiempo mamá me contó que yo de pequeña como ahora estaba siempre perdonada, esa frase me la dijo por primera vez cuando tenía seis años y con seis añitos quién no va a malintrepretar esas palabras, dice que me peleé con una amiga y le pegué un mordisco(según mamá era malisima de pequeña, yo ya es que ni me acuerdo la verdad) y entonces mamá y la madre de la niña se dieron cuenta y me dijeron:
-Pidele perdón.- y yo miré a la niña y le dije: Mi madre dice que yo siempre estoy perdonada por eso no hace falta que te lo pida, ¿no?. Ya me has perdnado, ¿verdad?.
Dice mamá que se miraron su amiga y ella y no pudieron dejar de reír en toda la tarde aunque después me dijo que eso no tenía nada de risa que me había portado muy mal con mi amiguita pero cuando me lo contó yo tembién me reí y no me detuve a pensar en lo mala que era, si no, en lo inmensa que era mi inocencia cuando solo era una enana.
-Mamá...
-¿Qué?, cariño.
-¿Echaré de menos a papá?.-Le dolió que le preuntara eso y seguro que estaba buscando una buena respuesta, porque se quedó pensativa.
Me echó el pelo hacia trás y me acarició la mejilla.
-Claro que sí, pero te traeré a verlo todas las veces que quieras, todo va a seguir igual que antes, ¿vale?, ahora duermete.-se levantó, apagó la luz y entorno la puerta.
-Mamá, espera...-se asomó.
-¿Y Dani?,¿Que pasa con Jackson, Guti, Javi, todos los chicos en general?, ¿Qué haré sin ellos?,¿Y si me olvido de ellos al cabo del tiempo sin darme cuenta?
Mamá sonrió.
-Duerme cielo, mañana hablamos, es muy tarde.
-Si, pero contestame.
-Nunca los olvidarás, estate tranquila.-cerró la puerta.
-Mamá, mamá...
-¿Queeeee?- Abrió la puerta cansada.
-¿Y Eli?, jamás encontraré a una amiga como ella, me volveré majara si no está a mi lado para ponerme los pies en la tierra.
-Vicky.-suspiró y se acercó a mí.-¿ que voy a hacer contigo?.-Se sentó en el borde de la cama.-Yo también viví tu situación hace muchos años. Hubo momentos en los que creí que la tristeza sería eterna, pero volví a sorprenderme a mí misma riendo sin parar. Cuando me separé de tu padre hubo un momento en el que dejé de creer en el amor y entonces me di cuenta de que aquí estaba Charlie, siempre a mi lado y no puedo dejar de amarlo cada día más y más. Hubo un momento en el que creí que jamás volvería a encontrar un amigo, que la amistad no volvería a existir y entonces de pronto sin saber como, entró en mi vida Clara que me hizo reír y llorar en lo mejores y peores momentos. Hubo un momento en el que estaba segura de que la comunicación con alguien se había perdido y fue luego cuando el cartero visitó el buzón de casa dejando una carta de tu padre. Hubo un momento en el que una pelea parecía ser eterna y sin dejar de entristecerme terminó en un abrazo a las doce de la noche, en un sitio no muy ameno. También hubo un momento en el que un examen me pareció imposible de pasar y mirame ahora, ¡Soy profesora!. Hubo un momento en el que sentí que no podría hacer algo y hoy me sorprendo a mi misma haciendolo. Hubo un momento en el que creí que nadie podría comprenderme y entonces vinistes tu al mundo, alguien que parecía leer mi corazón. Y con esto lo único que quiero que entiendas es que, si hay momentos en que la vida nos ha cambiado en un instante, nunca olvides que aún habrá momentos en que lo imposible se tornará en un sueño echo realidad.
-¡Vaya!.-susurré alucinada, mamá me había dejado verdaderamente boquiabierta.
-¿Entiendes lo que intento explicarte?.- Sentí unas ganas enormes de abrazarla.
Me levanté efusivamente y me tiré a ella. Claro que me iba a Estados Unidos, me iba al fin del mundo junto a ella si hiciese falta.

lunes, 4 de enero de 2010

Capítulo siete

Cuando mamá me soltó, Charlie vino a abrazarme como si nada hubiera pasado, Nicole también se me enganchó en una pierna y Álex solo me hizo un gesto con la cabeza desde su sitio, pero eso bastaba, yo sabía que no estaba cabreado comigo por lo del...puñetazo.
En la sala de espera estaban Mamá por supuesto, Charlie, Nicole, Álex, Dani, Amelia(la madre de Dani), el abuelo de Dani, los chicos que no eran pocos, podrían ser sobre unos doce o cosa así y la verdad es que en la sala esta parecían muchos más; también estaba Clara nuestra vecina y la mejor amiga de mamá. Los padres de Charlie... que eran como unos abuelos para mí, como si tubiese cuatro abuelos, porque si contaba los de papá y a estos son cuatro, los de mamá murieron hace años, una lastima la verdad por que ni siquiera los pude conocer, ellos a mí si pero yo a ellos nada, pero bueno, no importa porque los padres de papá son los mejores abuelos que puede tener una persona y sobre todo el abuelo que lo quiero por encima de todo y a la abuela tambien claro está.
¡Oh¡, me di cuenta de que estaba Susana, y...¿llevaba un bebé en brazos?, me acerqué a ella cojeando y ella un poco a mí.
Susana era más guapa de lo que yo recordaba, la podía ver con claridad y me estaba sonriendo.
-¿Estás mejor?
-Si, bueno, estoy bien ,¿tú?
-Yo he salido ilesa, no te preocupes, lo siento por tí, no era mi inteción...
-Tranquila, no pienso eso. Se como sucedió y además fue mi culpa si yo hubiese mirado..-Busqué a mamá con la vista.-Ojalá no me regañe mucho.
Susana rió y yo volví la vista hacia el niño que le estaba acariciando los tirabuzones a Susana.
-¿Es tu hijo?
-No. Esta cosita es mi sobrino.-le acarició la mejilla.
-¿Iba él en el coche?.-pregunté asustada. Por mi culpa le ha podido pasar algo, no me lo perdonaría.
-¡Noooo!, que va, lo he recogido antes de venir aquí, ¡ya sabes, la guarderías no abren las veinticuatro horas del día!, además ya es muy tarde se lo tengo que llevar a mi hermana.
-Menos mal que no iba en el coche que susto.....-me puse una mano en el pecho e intenté calmarme.
-Bueno no vas a saludar a tu amigos, están deseando de abrazarte.-Miré hacía atrás y todos los chicos esperaban todavía en pie. Andé hasta ellos con lentitud y nos dimos un abrazo comunitario. Cuando nos soltamos me di la vuelta un poco para ver a mamá  y estaba hablando con Susana.
No se si la iba a matar por atropellarme o a darle las gracias por atropellarme solo un poquito y luego llamar a una ambulancia.¡Uff¡, pero había algo peor que eso, como se esterase de que había sido mi culpa, de que yo no había mirado antes de cruzar, me castigaría durante dos años por lo menos; es lo que más odia mamá, que crucemos la calle sin mirar; desde pequeña me ha enseñado a mirar para un lado y luego para el otro, por eso me sabía la lección, pero no se lo que me ha pasado esta noche, aunque ya da igual todo ha quedado en nada, pero... ¿y si Susana se lo cuenta a mamá?
Debía de tener una cara de disgusto impresionante porque cuando Susana me miró por el cima del hombro de mamá dejó entrever una leve sonrisa y me guiñó un ojo para que me quedase tranquila. Supongo que eso sería un: No te preocuoes, yo no te voy a defraudar.  
Le sonreí con ganas.
En el poco tiempo que la había conocido se podía decir de ella que era una muy buena persona,de eso no cabía duda.
Me giré para estar con los chicos y les regalé una dulce sonrisa.

-¿Qué haceis aquí?, mañana hay instituto.-les reñí, y todos nos reímos.
Era un miercoles, a las doce de la noche, en un hospital de la ciudad y encima de todo al día siguiente instituto, estaríamos todos y cada unos de nosotros en pie a las siete de la mañana, algunos más temprano pero nadie más tarde por que esto era Madrid, mi ciudad y aquí todo el mundo tenía su propio vida y yo doi las gracias de poder haber entrado en sus vidas y poder haberlos conocido a todos, por qué cada uno de ellos y ellas es una trocito de mí, y si ellos se rompen...yo me desmonto y no puedo seguir.
Pero faltaba una persona,una con mucha importancia. Eli. ¿Donde se había metido?, seguro que estaría tan despistada como siempre, o si no en casa de su padre o en la de su madre vete tu a saber, quizá estará con sus abuelos o puede ser que con su tía, o incluso todavía puede estar en ballet porque nadie la ha ido a recoger como siempre sus padres se habrán olvidado de ella. Pero sea donde sea que esté seguro que piensa en mi porque es mi mejor amiga, ¿que amiga?, pero...¿que estoy diciendo?,ella es como mi hermana y eso siempre se tiene en mente. Ella es mi hermana, Eli. Otra más de la familia.