martes, 29 de diciembre de 2009

Capítulo cinco

-¡Vicky!, ¿estas bien?.-Preguntó Dani.
-¿Que ha pasado?.- Me encontraba tumbada en el suelo y no recordaba nada.
-Vicky, ¿te duele algo?.-Estaba completamente aturdida y no era capaz de reconocer la voz ni la cara de esa mujer. Era alta, con una melena rizada,rubia y como diria cualquier chico: lo que viene siendo una tia buena, de unos treinta y pocos.
 -¿Quién es usted?.- No me sonaba de nada pero eso era lo de menos, ¿porqué no me ayudaban a levantarme?, ¿porqué me tenían aquí tumbada? no entendía nada, bueno en cierto modo es que ni siquiera sabía lo que había pasado como lo iba a entender.
-¡Uy!, es verdad, ¿quien soy yo?, me llamo Susana. No me conoces, ni yo a tí, lo que pasa es que yo iba conduciendo y me sonó el teléfono, miré mi bolso y cuando levanté la vista tu estabas aquí delante,- señaló su coche que estaba a mis pies y volvió a mirarme.- Intenté frenar, es más lo hice pero... fue demasiado tarde. Hemos llamado a una ambulancia será mejor que no te muevas, ¿vale?
-Lo siento, fue mi culpa, crucé la calle sin mirar.- Recordé todo lo que había pasado.
-No te preocupes, gracias a dios estamos las dos bien, ¿no es así?
-Si.-me esforcé por sonreir y sentí un leve dolor en la barbilla.
-¿Te duele algo?.- Nos interrumpió Dani.
-Un poco el cuello, pero no es nada.- mentí. Me dolia el cuello, la barbilla, los párpados, me dolía todo el cuerpo.
Levanté una mano para tocarme el cuello y recordé cuando estaba tirada en el suelo mirando a papá, forcé mucho el cuello , pero no podía ser, eso era un pesadilla no tenía nada que ver con la realidad, estaba claro.
Dani me cogió la mano y sonrió.
-¿En qué estabas pensando?, tu eres la que siempre nos regaña a todos cuando cruzamos sin mirar.- Reí y sin querer me vino a la cabeza lo que estaba pensando antes del accidente.
-Creo que me debes una buena explicación.-miré su skate.
-¡Ah!, eso, bueno... ya te contaré.
Vino la ambulancia y me subieron en una camilla con cuidado e incluso me pusieron un collarín, no podía parecer más patetica, había superado los límites, ya no quedaba nada más.
-Dani, tú vete con Vicky. Yo llamaré a su madre y se lo contaré todo, ¿sabes su número?.-
-Si, te lo digo.-sacó el móvil del bolsillo.
-¿Cómo se llama?.-Preguntó Susana.
-Eeeh...tu madre se llama Emma ¿no?, Vicky.
-Pues claro, Dani.- Mi madre. Emma. Una expresión de dolor recorrió mi rostro al pensar en ella. Me había pasado un montón, no debería de haberme comportado así y encima de todo si me hubiese muerto en este accidente la última imagen que me hubiese llevado sería la de ella llorando y Charlie intentando consolarla.Me quedé una segundos mirando por la ventana cuando salí de casa, después de la discusión, aunque nadie se lo creyese yo estaba sufriendo más que ella.
-¿Qué te pasa?.-Preguntó Dani preocupado.
-No, nada, ¿Porqué?
-Como has puesto esa cara...creía que te dolía algo.
Le regalé una media sonrisa.
-Solo pensaba en mi madre.
-Tiene algo que ver con que vinieras a mi casa a estas horas de la noche ¿verdad?
-Si,- se me humedecieron los ojos.- Tiene mucho que ver. 
-Dani...mi madre  quiere que me vaya con ella a vivir a Estados Unidos.
-¿Qué?, Vicky no te puedes ir, no me puedes dejar...quiero decir no nos puedes dejar.
-¿Y que hago, Dani?, me voy con mi padre... eso estaría bien pero no os volvería a ver igualmente, es lo mismo y además antes de vivir con el loco de mi padre prefiero vivir con mi madre tres mil veces.
La ambulancia paró.  Abrieron la dos puertas y me sacaron.
-Llevas razón, pero si un día yo quiero verte, no es lo mismo coger un avión hasta Almería, que tener que coger otro avión y cruzar todo el charco, aunque aún así no me hagas caso. Haz lo que te pida el corazón.- Rompí a reír y en el silencio que llevaban los médicos se escucharon mis débiles carcajadas.
-Nunca te he oído utilizar ese vocabulario tan bonito y sentimental.
-No te rías y piensa lo que vas a hacer. Luego te veo.
Le hice caso, lo estube pensando todo el rato. Supuse todos los pros con sus contras.
Si me iba con mamá sería empezar una vida nueva, y eso quería decir que tendría que conocer a gente nueva y yo para eso no era nada buena, yo era más de amigos desde pequeños, de los de toda la vida y poco más.
Si me iba con papá... más de lo mismo y puestos a elegir papá es muy buen padre pero tiene sus días malos los que mamá jamás a tenido en lo que llevo de vida, aparte con mamá y con Charlie me lo podría pasar hasta bien y no con papá que un día le da por bailar encima de la mesa y al otro no se puede mencionar ni una sola palabra mientras comemos, era más bien aburrido y gruñón, digamos que el lado malo vencía al bueno en su caso. Lo que pasa es que yo no quiero cambiar de idioma, y menos al inglés, ¿qué importa si es el que mejor domino?,¿y si llego allí y me hablan y no se que me estan diciendo?, me sentiría como una idiota. 
No quería tener que hablar en otro idioma, no quería cambiar de costumbres, no quería arrepentirme al tomar una decisión, no quería equivocarme. Con papá no sería nada fácil pero es que con mamá sería directamente difícil respecto a lo me rodearía. Me pide más de lo que le puedo dar y eso es imposible. Esto era una verdadera locura, no tenía otro nombre...o sí, también se le podía llamar: mi vida es una gran "M".

2 comentarios:

By_karacola dijo...

Me gusta! menos mal que no a pasado nada grabe!

supongo que todos alguna vez en la vida nos sentimos coomo una gran...jajaja

besitoss y que pases feliz nche vieja ^^

te sig0o^^

kili lautner dijo...

jajja la verdad es que si a veces la gran M esta presente en alguna situacione..=( jaja
y gracias por segirme yo tambien te estoy sguiendo me alegro un montón de que te guste...=)
y feliz navidad igualmente...XD